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COMUNICADO DEL CENTRO CULTURAL CRUZADA FRENTE AL RECIENTE ATENTADO TERRORISTA DEL ELN

SR. PRESIDENTE: ¡DEVUÉLVANOS EL PAÍS! (1)

El indignante atentado perpetrado contra la Policía Nacional en la Escuela de Cadetes General Santander el pasado jueves 17 de enero, ha dejado desolación y muerte. La Nación entera viene levantándose en un clamor unánime de solidaridad y profundo rechazo al que el Centro Cultural Cruzada se une de corazón. En una palabra, el odio comunista disipó en segundos las tercas ilusiones de los políticos condescendientes con la violencia terrorista.

Si bien el ELN reconoce la responsabilidad del atentado, calificados expertos en seguridad apuntan que el sorprendente crecimiento de su capacidad logística obedece a un cambio de brazaletes con las Farc que no han desmontado sus corredores logísticos, mostrándose más poderosos y renovados a través de las disidencias. (2)

Saludamos la valiente decisión del Presidente Iván Duque de cortar unilateralmente las conversaciones establecidas en La Habana con el grupo terrorista ELN, tememos sin embargo que vaya a ser pasajera, una vez que su presencia en la Marcha de rechazo ciudadano realizada este Domingo 20 de enero se diera en el marco de que continúe la implementación del Acuerdo Final (AF) firmado con las Farc.

La inadecuada presencia del expresidente Santos en la marcha, igualmente la de numerosos políticos que insisten en que la paz solo se conseguirá a través de las negociaciones claudicantes muestra la prisa con que se pretende usar estos hechos dolorosos para reivindicar con más fuerza la manipulación psicológica de que somos víctimas.

El pueblo colombiano se parece a un hombre que arrastra gruesas cadenas, prisionero en una cárcel que le vienen construyendo a su alrededor desde el año 1982, cuando el expresidente Belisario Betancur comienza con las graves concesiones al terrorismo comunista arguyendo vanas falacias por la paz.

Desde ese momento hasta ahora, la amenaza comunista obtuvo, mediante artificios de guerra psicológica, lo que no habría podido nunca por medio de las armas: salir del fondo de las selvas al centro de las ciudades.

A través de una sucesión de capitulaciones a su favor, creció como un terrible Leviatán que devora la Nación, levantando cada vez muros más altos alrededor de ese ingenuo encarcelado, encadenado a la terrible y falsa disyuntiva: “Rojo o muerto”, fruto de un chantaje psicológico de intimidación para que acepte – paso a paso - la esclavitud del comunismo.

El Acuerdo Final firmado entre el Gobierno del expresidente Santos y las Farc constituyó el paso más radical, transformándose en una inaudita capitulación del País a las exigencias de un grupo terrorista que hasta ese momento estaba virtualmente derrotado por el saludable cerco durante el gobierno del expresidente Uribe.

Ese Acuerdo Final transformó al gobierno de Iván Duque en un gobierno de marionetas: 

La suscripción de ese acuerdo Final efectivamente, mediante sofisticados artificios jurídicos, amordazó los poderes del Estado a favor de las Farc, que vienen a adquirir el poder real.

A través de la instalación de decenas de comisiones supraestatales, se viene exigiendo al Ejecutivo la ejecución de reformas impuestas en el Acuerdo; el Legislativo solo tiene poder para reglamentar las exigencias pactadas; el Poder judicial, la Fiscalía y la Procuraduría ahora están al servicio de la nueva Corte: La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que dirige las concesiones a los enemigos del País.

Ingentes sumas de dinero vienen siendo dispuestas para la instalación de ese nuevo gobierno detrás de las bambalinas, mientras que la empobrecida clase media colombiana sufre las consecuencias de una injusta Reforma Tributaria y el patrimonio del Estado disminuido con la eventual venta de una parte de nuestra mayor empresa estratégica, Ecopetrol.

Estos dineros serán destinados para cubrir gastos de implementación del Acuerdo Final, sumados al déficit fiscal, consecuencia de la onerosa negociación en la Habana y el pago irresponsable de compra de consciencias, llamada popularmente “mermelada”.

Los muros de la cárcel se van levantando. La “Comisión de la Verdad”, con los auspicios de los corifeos de la Teología de la Liberación, viene intentando reinterpretar la Historia Patria, transformando a los colombianos de bien en los supuestos victimarios.

A las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional se les imponen nuevas doctrinas. Impotentes para reprimir los renovados y cada vez más poderosos grupos terroristas, protegidos por la impunidad que les otorga el nuevo tribunal de la JEP. Más adelante nuestros héroes serán llamados a sus estrados para ser juzgados como victimarios.

Un nuevo orden jurídico se va consolidando para destruir la institución de la familia a través de una nociva Ideología de Género, evidente eje transversal del Acuerdo Final.

Las Farc controlan cada vez más los organismos de Seguridad del Estado, mientras que el nuevo Código de Oposición les confiere a las minorías izquierdistas una fuerza inusitada que amenaza con desestabilizar al propio Estado.

El Acuerdo Final permitirá, en nombre de una economía pluralista, la instalación de comunidades campesinas que asfixiarán gradualmente la propiedad privada, mientras el colectivismo autogestionario se impone. Consolidado este colectivismo en el campo, será fácil seguir con la industria y el comercio.

Los reinsertados de las Farc se empoderan poco a poco del campo mediante el control de las asociaciones campesinas y las juntas de Acción Comunal. La asignación de tierras, el acceso a los insumos y la venta de los productos agrícolas están siendo controlados por los reinsertados. Está montado el esquema para controlar los votos del campesinado.

Conclusión:

En este dantesco escenario, anhelamos que la inmolación de esos jóvenes Policías que fueron víctimas del reciente atentado sirva para iluminar a los colombianos, con la luz retumbante de un relámpago, permitiendo discernir las inmensas maniobras de manipulación levantadas para encadenarnos, cuyo despertar produzca una sana reacción que derribe los inmensos muros de la prisión comunista que se levantan a nuestro alrededor.

En la presente coyuntura hacemos un llamado al Presidente Iván Duque: ¡Devuélvanos el País! (1)

Devuélvanos el País, cortando radicalmente con la implementación del Acuerdo Final que nos encadena al comunismo. La convocatoria a un referendo dará a los colombianos la facultad de ratificar su no refrendación lograda en el irrespetado Plebiscito del 2 de octubre del 2016.

Devuélvanos el País, revocando los omnímodos poderes de la JEP.

Devuélvanos el País, dotando a nuestras Fuerzas Armadas y a la Policía los plenos poderes que necesitan para, de una vez por todas, acabar con la amenaza creciente del terrorismo comunista.

Devuélvanos el País, deshaciendo los chantajes psicológicos que nos impelen a claudicar, que nos han postrado hasta el lamentable estado que padecemos hoy.

¡Devuélvanos el País!, demuestre que es nuestro único y legítimo gobernante, para afirmar que los intereses de la Nación están por encima de fatuos “bloques de constitucionalidad”.

Devuélvanos el País para permitir que las raíces de la Civilización Cristiana vuelvan a reconstruir nuestro tejido social, fortaleciendo la familia y los valores morales en que se apoya.

Su valiente acción le devolverá la grandeza a nuestra Nación, su legítimo progreso y su libertad. Nuestra Señora de Chiquinquirá lo recompensará y el justo juicio de las generaciones futuras lo reconocerán como un gran patriota.

22 de enero de 2019

Centro Cultural Cruzada

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Lee el Comunicado del Centro Cultural Cruzada frente al reciente atentado terrorista del ELN

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(1). Al pueblo colombiano.
(2) Ver análisis del Sr. Néstor Rosanía, experto en seguridad, director del Centro de Estudios de Seguridad y Paz: https://www.youtube.com/watch?v=1BbiBrvNF4A

  • Quienes son los calificados expertos?
    “calificados expertos en seguridad apuntan que el sorprendente crecimiento de su capacidad logística obedece a un cambio de brazaletes con las Farc.”

    Las disidencias son marginales, no tienen coordinación, ni recursos suficientes, el ELN aparentemente tiene recursos pero no tiene mucha coordinación, alias Pablito es amo dueño y señor de buena parte del ELN y él está completamente en contra del acuerdo, los servicios de inteligencia e investigación lo apuntan a él como líder intelectual del atentado.

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