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En Chiquinquirá, La Santísima Virgen quiso identificarse con la luz primordial de Colombia

Dr. Luis Fernando Escobar Duque

En el bello lienzo del siglo XVI de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, que se venera en la Basílica de Chiquinquirá, la Santísima Virgen quiso manifestarse encantadoramente a la Nación colombiana que escogiera para ser Su Reina.

Más aún, éste contiene – a manera de una síntesis prodigiosa – plasmada toda su historia, desde sus gracias fundacionales. Su restauración inicial la mostró discreta, en tiempos de crisis la vieron apagarse un poco pero siempre inexplicablemente conservada sin que los siglos le hagan mella.

Santuario de Chiquinquirá interno 2

Altar con el cuadro de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

Como una promesa de restauración completa, se proyecta a un futuro grandioso en la que mostrará a plenitud su rostro y, ahí, el pueblo colombiano alcance a definir su identidad.

Traslado de Ntra. Sra. de Chiquinquirá

Antigua procesión con el cuadro

Un poco de historia

El español Antonio de Santana le encomienda a Alonso de Narváez, que residía en la pequeña Villa de Tunja, pintase a la Santísima Virgen para ser venerada en los aposentos de los Padres dominicos establecidos en Sutamarchán por los años de 1560. Desde ese lugar partían los heroicos misioneros a todos los rincones del nuevo y vasto país.

Ntra. Sra. de Chiquinquirá visible con la "vidente"

Cuadro que muestra la devoción del colombiano, que en vez de retratarse para mostrase sólo a sí mismo, se mostraban al lado de la Madre Dios. 

Con sus denodados esfuerzos por enseñar la Fe católica a los aborígenes, bautizándolos para hacerlos merecedores de los méritos alcanzados por nuestro divino Redentor en la Cruz, soplaban las gracias fundacionales de una gran nación católica con una promesa de futuro grandioso.

Época de la conquista, llena de adversidades, hicieron que ese primer centro quedase abandonado, dejando todo al deterioro del tiempo. Rápidamente el lienzo de cuartea, su color desaparece.

En 1578 el lienzo es llevado a Chiquinquirá donde queda relegado. Tan maltrecho quedó que su tela se usó para asolear el trigo. Ya no se percibía que Su rostro celestial una vez se manifestara rodeado de San Antonio y San Andrés.

María Ramos, señora española, lo recogió ya desvanecido, solo porque sabía que allí había sido pintada la Madre de Dios. Lo colocó con piedad en un rústico altar en el que dejaba pasar el tiempo en fervorosas súplicas para que nuestra Madre le mostrase Su rostro.

Corría el día 26 de diciembre de 1586, cuando la indígena Isabel cruzaba la finca acompañada de su hijo Miguel, de cinco años. Percibieron un gran resplandor. Era como un incendio en medio de centellas y rayos.

Imagen de Ntra. Sra. de Chiquinquirá

Imagen original de Nuestra Señora de Chiquinquirá

Los lugareños también acudieron para ayudar a apagar el supuesto incendio, pero se depararon con el renovado cuadro que quedara luminoso un día entero.

Santuario de Chiquinquirá interno 3

Altar principal del santuario

La piedad movida por semejante prodigio es recompensada con abundantes milagros que no cesan hasta el presente.

La Iglesia de la Renovación contiene el lugar donde fue el prodigio. En el lugar surgió un pozo de agua cristalina.

La Orden de Santo Domingo decide construir un templo para cuidar el culto del milagroso lienzo, una vez que de este primero solo quedaban ruinas.

Este nuevo Santuario fue consagrado en el año 1823 y allí fue coronada la Santísima Virgen como patrona de Colombia en el año 1829 por orden del Papa Pío VII.


Desde lo alto de ese privilegiado altar, la Santísima Virgen ha reinado serenamente sobre todo Su pueblo, donde siempre nos espera acogedora y misericordiosa. De ahí solo ha bajado en los jubileos y excepcionales casos.

Promesa de renovación total

Las multitudes que durante los siglos la han visitado nunca parten decepcionados, siendo siempre atendidos con magnanimidad.

En la amorosa contemplación de su fisionomía siempre queda la pregunta, ¿por qué, pese a conservarse intacta, la Santísima Virgen quiere mostrarse parcialmente restaurada?

Hay en ello una promesa de restauración total, como si quisiera mostrar que Ella representa nuestra historia patria, una nación que aún va definiendo su carácter y su identidad. Es la garantía que Su Reina y su Nación se mostrarán completamente en un futuro grandioso, si correspondiéremos a la gracia.

Ntra. Sra. de Chiquinquirá visible

Cuadro inspirado en la imagen original, mostrando como sería si estuviese totalmente visible

Su espectacular renovación y la luz primordial de Colombia

Su renovación prodigiosa no puede pasar desapercibida: La Santísima Virgen se manifestó en medio de fuego y centellas. Hay una evidente relación con el carácter fogoso y apasionado de nuestro pueblo.

Ese carácter va delineando, poco a poco, nuestra luz primordial. Nuestro pueblo apetece la afirmación de la verdad: “Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede” (San Mateo 5, 37).

Santuario de Chiquinquirá, Boyacá

Celebración civil frente al Santuario, Chiquinquirá, Boyacá

Una plegaria de gratitud y confianza para que esos días vengan pronto, superando las actuales crisis de Fe, rechazando las apariencias de tratarse de tan solo un bello sueño.

¡Nuestra Señora vencerá! y en eso confiamos todos sus devotos.

Luis Fernando Escobar Duque

escobar.lf@gmail.com

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