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Editorial – Diciembre 2018.

Apuntes de la conferencia proferida por el Dr. Jesús Vallejo Mejía en la sede del Centro Cultural Cruzada.

El Acuerdo Final firmado con las Farc es un golpe de Estado que despoja a Colombia del Estado de Derecho.

Con singular clarividencia, este ilustre abogado constitucionalista, explicitó las dramáticas consecuencias que vendrán ineludiblemente para Colombia por la firma del Acuerdo Final (AF) con las Farc y su obligada implementación.

El Acuerdo Final con las Farc fue imprudentemente impuesto por el ex presidente Juan Manuel Santos, y sus consecuencias nefastas para el país ya comienzan.El ex magistrado advirtió que la conducta humana siempre debe ser condicionada por la prudencia porque siempre arrastra consecuencias. Esta afirmación está muy bien explicada por Lord Keynes[i] a propósito de la Paz de Versalles.

Su primera consecuencia fue el “Estatuto de la Oposición”[ii] que revindica el derecho a la movilización, tolera los disturbios y reduce la legítima autoridad a impotentes observadores. Al amparo de esta ley, los universitarios que vienen anarquizando el país han calificado al ESMAD como contrario al espíritu del AF.

A partir de ahora, ¿Qué funcionarios se atreverán a defender la institucionalidad bajo el riesgo de perder su status?

Es la “Democracia” del populacho, de la masa que se instala.

El Gobierno, al desconocer la Convención de Viena en su artículo 10, por el que no se admite reconocer al narcotráfico como delito político o conexo, transforma “per se” a Colombia en una Narco República.

El show de la “dejación” de las armas obsoletas que las Farc habrían entregado contando con el aval de observadores de la ONU, rápidamente se evidenció con el descubrimiento de caletas que bien podrían llegar a novecientas, sin contar con el armamento de última generación que mantienen a buen resguardo en la vecina Venezuela.

En el AF no existe ningún punto que condicione la validez del mismo al estricto cumplimiento de los compromisos asumidos. Ni las evidencias de un Santrich que continúa delinquiendo ni las ya innumerables violaciones a lo acordado deslegitimarán el documento al amparo de esta “laguna legal” dejada adrede por la comisión del Gobierno y cuya responsabilidad es enteramente del ex presidente Santos.

Una vez que las Farc no admitieran la justicia colombiana era necesario destrabar las negociaciones. Para esto, el presidente Santos delegó altos comisionados [i] que vendrían a claudicar, al no exigir más, una necesaria justicia por los delitos atroces.

En el nuevo marco de una “justicia transicional”, no se comprendería aplicar cárcel a un bando negociador. Se va más lejos aún, se acuerda la creación de un Tribunal “Ad Hoc” integrado por magistrados de cortes y organismos internacionales que estuviese por encima de la jurisdicción de la Justicia colombiana, la “Justicia Especial para la Paz – JEP”.

Los magistrados designados para conformar ese nuevo Tribunal son todos comunistas, amigos de las Farc. Se crearía también una Comisión de la Verdad y de Memoria histórica que deberán buscar la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición.

Pero, ¿cuál es la verdad que buscarán? Aquella que justifique a los subversivos, que reinterprete la historia cambiando víctimas por victimarios y viceversa, hasta lograr que se les incorpore como los próceres de una segunda independencia. Apoyados por legiones de testigos que acudirán para juzgar (a) los militares y al propio Estado, sin considerar las versiones de las auténticas víctimas.

La JEP es por lo tanto incompatible al Ordenamiento Jurídico colombiano, un tribunal sin justicia, una claudicación, una traición a la patria.

El plebiscito realizado el 2 de octubre del 2016 fue convocado por el gobierno Santos con carácter deliberante para decidir los destinos del Acuerdo Final, la ejecución de su resultado fue garantizado por la Corte Constitucional y por el Gobierno Santos.

Los colombianos votamos por la no refrendación, una victoria de la sensatez ante el asombro de todo el mundo. El Senado y la Cámara se apresuraron a legitimar un nuevo Acuerdo Final maquillado.

Nota del relator: el incomprensible aval de la oposición que vino presurosa al encuentro del Presidente Santos para  resucitar la impopular negociación, terminó por otorgarle una cuestionable legitimidad.

Fue un Golpe de Estado que despojó a Colombia del Estado de Derecho.

Una mayoría creciente de colombianos, inconformes con esas negociaciones, en las que veían impotentes que un grupo terrorista virtualmente derrotado de pronto exija una rendición incondicional como si fuesen los vencedores, le dieron la victoria al Dr. Iván Duque en las elecciones presidenciales. Su propuesta presidencial pedía meras modificaciones en medio de reticencias y prudencias, termina por solicitar algunos ajustes cuando logra el poder.

Mediante cinco decisiones, la Corte Constitucional termina por blindar lo firmado, obligando, además, su respectiva implementación amparada en una doctrina de respeto a los principios basilares de la Constitución de 1991. Confieren un jaque mate al poder deliberante del “Constituyente Primario”: el pueblo colombiano al que le enajenan de su derecho para rechazar su sometimiento a las Farc. No es ya el poder popular que gobierna, es ya una dictadura gobernada por las Farc.

Colombia se encuentra en un régimen de transición para transformar en hegemónico el partido de las Farc. Efectivamente, mediante el control de las decenas de comisiones supra estatales que vigilarán la implementación del AF, podrán exigir el cambio de ordenamiento jurídico en todos los campos. Ese poder y las ingentes cuantías de dinero que manejarán, les permitirá empoderarse del campo y de los votos. Es decir: sus insignificantes 52 mil votos ganados en las elecciones de Congreso se transformarán brevemente en un gran poder electoral; los 8 millones de votos alcanzados por Gustavo Petro en las elecciones presidenciales son un indicio y un campanazo de alerta.

La Conferencia del Dr. Vallejo terminó reconociendo que la Ideología de Género es el evidente eje transversal del AF.

Refirió las conversaciones que posteriormente las Farc realizaran por ocasión de la conformación de su Partido político en las cuales acuerdan una nueva “Declaración de Principios”; en ésta manifiestan su adhesión a todos los movimientos de emancipación. Entiéndase aquí la erradicación de la Ley de Dios, la Ley natural, la moralidad sexual y la familia patriarcal.

Esta Declaración de Principios une el espíritu del AF con la doctrina de Jean-Jackes Rousseau[ii] por la cual toda normatividad amarra la libertad del hombre. Comenzamos a caminar rumbo a la destrucción del Estado y a la criminalización del Cristianismo[iii].

Conclusión del relator: en un momento tan dramático para la Civilización Cristiana en Colombia, es necesario seguir batallando por todos los medios ideológicos, legales y pacíficos, con el fin de levantar una resistencia, esperando la oportunidad que la Providencia nos otorgue para exigir el respeto a los resultados del Plebiscito del 2 de Octubre del 2016, favorecer la convocación de una nueva Constituyente que nos libere de las cadenas a las que nos amarraron.

El Centro Cultural Cruzada es consciente, sin embargo, que la victoria no vendrá ya por medios humanos, que Colombia se salvará únicamente por el clamor de hombres de Fe que clamen al Cielo: “Ad te levavi óculos meus, Qui habitas in Caelis”. Es en ese marco que una creciente actividad de la Red de laicos católicos – Lepanto viene promocionando el “Rosario Público por Colombia” en todos los rincones del suelo patrio suplicando a la Santísima Virgen la protección de Colombia del comunismo y de la Ideología de Género, así como salvó al pueblo autríaco del comunismo en atención a la cruzada del Santo Rosario que un piadoso capuchino vienés propagara[iv].

Medellín, 9 de diciembre de 2018

Luis Fernando Escobar Duque
Escobar.lf@gmail.com
Cel: 301 2061112


[i] Manuel José Cepeda, Juan Carlos Henao y Doug Cassel, altos comisionados del Gobierno para modificar conceptos de justicia en las negociaciones de la Habana.
[ii] “El Contrato Social” de Jean-Jackes Rousseau.
[iii] “La Criminalización del Cristianismo”, Janet L. Folger.
[iv] https://forosdelavirgen.org/64082/la-intercesion-de-maria-ha-producido-famosos-milagros-a-traves-del-santo-rosario-14-05-10/
[i] “Las consecuencias Económicas”, Lord Keynes.
[ii] Ley 1910 de 2018.

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