Una vez más, el coronel Plazas Vega es absuelto por la justicia

La noticia fue ampliamente conocida la semana pasada, cuando la Corte Federal del Distrito Sur de La Florida, en EEUU, absolvió por unanimidad al coronel Luis Alfonso Plazas Vega. Este héroe de la Patria estaba acusado injustamente por haber causado los muertos y desaparecidos del asalto terrorista del M-19 al Palacio de Justicia, ocurrido en 1985.

Aunque los hechos son ampliamente conocidos en Colombia y en el mundo, la tragedia personal y familiar del coronel Plazas Vega es ignorada por la mayoría de las personas.

Durante 40 años, que corresponden a la mitad de su vida, ha enfrentado todo tipo de causas judiciales promovidas por el M-19 y la izquierda marxista, acusándolo de los crímenes que cometió el M-19, mientras que los autores de la masacre de la justicia, en la cual fueron asesinados 13 magistrados de la Corte Suprema de Justicia y cerca de 90 personas más, se autoproclaman héroes por haber cometido esos crímenes de lesa humanidad.

El M-19 ha gozado de la más absoluta impunidad

Los integrantes de la cúpula del M-19 que organizaron el asalto al Palacio de Justicia han vivido en medio de la más atroz e inaudita impunidad, pues nunca pagaron un día de cárcel por esos hechos. Ocuparon los más importantes cargos del Estado, pues fueron congresistas, embajadores y hasta ministros. Además, Petro y sus secuaces llegaron a la alcaldía de Bogotá en 2012 y a la presidencia de la República en 2022. Gobernaron a Colombia durante los últimos cuatro años desmantelando el Estado, implantando la más impresionante corrupción, robándose todo lo que pudieron y fortaleciendo a todos los grupos criminales, terroristas y narcotraficantes.

Pero los únicos acusados y encarcelados por esos hechos fueron precisamente los salvadores de la Patria, los que defendieron con honor y heroísmo la democracia y las instituciones. Es el caso del general Jesús Amando Arias Cabrales, quien era el comandante de la Brigada 13 de Bogotá y estuvo al comando de la operación, y del coronel Plazas Vega, comandante de la Escuela de Caballería en Bogotá, quien dirigió el rescate del Palacio de Justicia.

El general Arias Cabrales debe regresar a la libertad

El general Arias Cabrales, a sus 90 años de edad, paga una condena de 35 años de cárcel en una guarnición militar en Bogotá. El expresidente Petro, en un acto de venganza e ignominia, lo despojó cobardemente de sus condecoraciones y honores militares en 2024. El coronel Plazas Vega fue condenado a 25 años de cárcel, de los cuales pagó ocho en una guarnición militar hasta que fue absuelto en 2016 por la Corte Suprema de Justicia.

Fue precisamente allí, cuando estaba preso, cuando lo conocí y nos hicimos buenos amigos, y me sumé a la batalla por su defensa con decenas de escritos, entrevistas y labores periodísticas que he realizado durante todo este tiempo. Por eso, ahora que nuevamente ha sido declarado inocente por un tribunal de justicia de la mayor importancia e imparcialidad, le envío mis más sinceras felicitaciones.

El triunfo del coronel Plazas Vega es la prevalencia de la verdad sobre la mentira inventada por el M-19, de la justicia contra la infamia, y del honor contra la vergüenza. Pasaron 40 años de una persecución infame y es de esperar que así como un inocente ha sido absuelto una vez más, ahora los culpables sean condenados.

Pues bien, en su saña por encarcelar a los salvadores de la Patria, después de ser absuelto en Colombia, el coronel Plazas Vega fue acusado en los EEUU por abogados pagados por colectivos marxistas asociados al M-19 y a la familia del magistrado auxiliar Carlos Horacio Urán, quien murió asesinado por los terroristas en el Palacio de justicia. Y el Tribunal Federal del Estado de la Florida lo acaba de declarar INOCENTE de los cuatro crímenes por los cuales fue acusado, por absoluta unanimidad del jurado integrado por 10 personas.

El más poderoso bufete de abogados de los EEUU fue derrotado

Es de anotar que la demanda de la familia Urán fue conducida por la oficina de abogados más poderosa y grande de los EEUU, con sede en Los Ángeles. Wilson, Sonsini, Williams y Rosatti, es un bufete que cuenta con más de mil abogados a su servicio. El juicio fue conducido por 10 de estos abogados que se trasladaron a La Florida durante varias semanas, con todos los gastos pagados, facturando sus honorarios por cada hora de trabajo, como se acostumbra en ese país.

¿Quién pagó todos esos gastos legales? ¿De dónde salió el dinero para financiar ese proceso infame contra el coronel Plazas Vega?

Es evidente que todo ello es producto de una articulación internacional de la izquierda marxista, que lleva 40 años cambiando la realidad de lo ocurrido, para presentarlo como una masacre producida por el Ejército de Colombia.

Lo que tratan de cubrir con ese manto de mentira es que el asalto del M-19 fue financiado por el terrorista Pablo Escobar para impedir la extradición de los narcos y guerrilleros a los EEUU, para quemar sus expedientes criminales que reposaban en el Palacio de Justicia, para dar un golpe de estado contra el gobierno del presidente Belisario Betancur, tomarse el poder por las armas e imponer en Colombia una dictadura comunista.

El M-19 seguía el ejemplo de los sandinistas de Nicaragua

Eso mismo fue lo que habían hecho unos pocos meses antes los terroristas del Ejército Sandinista en Nicaragua, comandados por Daniel Ortega y dirigidos por Fidel Castro, que se tomaron por las armas el Congreso de Managua, derrocaron la dictadura de Somoza, se tomaron el poder, y hasta hoy lo conservan bajo la tiranía de Ortega, después de 40 años.

Ellos querían repetir esta historia en Colombia, pero el heroísmo del Ejército y de sus comandantes lo impidió. Y Colombia se salvó gracias a ellos, por lo cual es necesario rectificar el camino, devolver a la libertad al general Arias Cabrales, y contar la historia con la verdad, desenmascarando las mentiras que se construyeron durante este tiempo, siguiendo al pie de la petra una narrativa marxista.

¡Una vez más la luz brilla sobre las tinieblas, la verdad prevalece sobre la mentira, y la justicia se impone ante la infamia! Esperamos que esto perdure para siempre y Colombia entienda que el triunfo de Abelardo de la Espriella debe convertirse en una política de Estado para las próximas generaciones y no apenas para los próximos cuatro años. ¡La paz no se conseguirá jamás claudicando ante los criminales!

Fuente:  La Linterna Azul

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