¿Un Católico puede participar de un culto interconfesional?
- Luis Fernando Escobar
Mientras el Estado laico promueve la neutralidad en el espacio público, observamos un auge creciente en ceremonias y cultos interconfesionales. Esta tendencia fomenta el sincretismo religioso: la idea de una religión universal; que, bajo la premisa de igualar todos los credos, propone un culto único y global que diluye las verdades particulares de la fe.
Con el firme propósito de custodiar la integridad de nuestra fe católica, presentamos a los amigos de CRUZADA la enseñanza del Magisterio tradicional de la Iglesia sobre esta materia:
- Fuero Canónico Antiguo: Concilio de Laodicea (Siglo IV)
El Concilio de Laodicea formuló explícitamente la prohibición de la oración compartida en sus cánones disciplinares:
- Canon 33: “No se debe orar junto con los heréticos o cismáticos”
- Canon 37: “No se debe aceptar regalos de fiestas enviados por judíos o heréticos, ni celebrar fiestas junto con ellos.”
Fundamento: La oración es la expresión pública de la fe (lex orandi, lex credendi). Unirse en el acto supremo de culto con quien no profesa la misma doctrina implica simular una unidad teológica que no existe en la realidad.
- Doctrina Teológica: Santo Tomás de Aquino (Suma Teológica)
Santo Tomás aborda la materia en la Secunda Secundae (II-II) al tratar las virtudes teologales de la Fe y la Religión:
- II-II, Cuestión 10, Artículo 11 (¿Se debe tratar con los infieles?): “Debe evitarse la comunicación con aquellos que están separados de la fe si existe peligro de subversión de la fe en los creyentes o si genera escándalo…”
- II-II, Cuestión 94, Artículo 1 (Sobre la falsa religión y la idolatría): El Doctor Angélico enseña que dar culto a Dios mediante ritos falsos o con quienes profesan doctrina errónea constituye una superstición por falsedad de culto (superstitio falsi cultus). Dios no puede ser adorado mediante actos que contengan error sobre Su naturaleza o Su revelación.
- Magisterio Pontificio: Papa Pío XI (Encíclica Mortalium Animos, 1928)
Este es el documento pontificio definitivo respecto a las iniciativas de oración en común y encuentros interreligiosos de su época:
- Sobre los congresos y oraciones en común: “Tales tentativas no pueden de ninguna manera obtener la aprobación de los católicos, puesto que están fundadas en la falsa opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables […] Cuantos sustentan esta opinión, no sólo yerran y se engañan, sino también rechazan la verdadera religión…”
- Prohibición de la participación: “Bien se comprende, pues, Venerables Hermanos, por qué esta Sede Apostólica no ha permitido jamás a los suyos que asistan a las reuniones de los acatólicos…”
- Código de Derecho Canónico Clásico (1917)
El cuerpo normativo promulgado bajo los pontificados de San Pío X y Benedicto XV codificó estas prohibiciones en el ámbito jurídico:
- Canon 1258, § 1: “No es lícito en modo alguno a los fieles asistir activamente o tomar parte en las funciones sagradas de los no católicos (communicatio in sacris)”
- Canon 1258, § 2: “Únicamente se tolera una presencia pasiva o meramente material (por razones de oficio o cortesía grave, como funerales o bodas), siempre que no haya peligro de escándalo o de perversión de la fe.”
Hemos expuesto lo más cristalino de la doctrina católica a este respecto, dirigiéndonos principalmente a los católicos que se encuentran desconcertados con la fuerza de aceptación que estas corrientes interconfesionales han ido adquiriendo en los últimos años. No se trata de una postura personal de CRUZADA sino del autentico catolicismo, que por mas que los enemigos declarados o velados de la Iglesia quieran reacomodar esta doctrina, no lo pueden hacer, puesto que es un magisterio perenne que nada ni nadie puede remover y al cual todos los católicos, desde el Santo Padre hasta el mas pequeño de los laicos debe de someterse.
Comparte
Una tragedia anunciada
- Eugenio Trujillo Villegas
Continúa conociéndose información sobre la tragedia del terremoto. Según los últimos datos del gobierno, 480 municipios fueron afectados, aunque las ciudades con mayores daños son Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
La magnitud de la tragedia en Cali nos obliga a hacer algunas consideraciones. En esta ciudad, la mayor destrucción se concentró en dos áreas específicas, donde colapsaron poco más de 100 edificios residenciales. Según el informe final de la alcaldía, en la ciudad hay 8.600 edificaciones afectadas y cerca del 20% tendrán que ser demolidas.
Esas dos zonas son las cuencas del río Cañaveralejo, en el sur, en las inmediaciones de la Plaza de Toros, y la del río Menga, en el extremo norte. En el resto de la ciudad la mayoría de las edificaciones resistieron el terremoto sufriendo daños menores.
¿Cómo pudo pasar esto?
Durante miles de años los ciclos de lluvias producían inundaciones a lo largo del cauce de estos dos ríos, de tal forma que la erosión de la cordillera se expandía por sus riberas. Esto creó unos suelos débiles, arenosos y pantanosos, de tierras poco compactas que al momento de un terremoto se comportan como arenas movedizas.
Fue a partir de 1950 cuando Cali se expandió alrededor del río Cañaveralejo. Hasta entonces, allí solo había haciendas que cambiaron su vocación a terrenos urbanos, por lo cual en esa época se debieron hacer estudios de suelos para saber qué tipo de construcciones se podrían levantar allí.
Los hechos indican que no se le prestó ninguna atención a la realidad.
Desde entonces, los muchos temblores que han ocurrido han sido un peligro extremo para esas construcciones, porque siempre acontece que es allí donde hay más daños y afectaciones. A pesar de ello, nadie en la alcaldía alertó sobre el peligro y los planes de desarrollo permitieron levantar centenares de grandes edificios residenciales en esa zona, muchos de ellos con más de 15 pisos.
Pasados algunos años los urbanistas “geniales” que proyectaron el desarrollo de la ciudad decidieron enterrar el río Cañaveralejo, para convertirlo en un canal subterráneo de aguas negras. Lo que hubiera podido ser una zona hermosa llena de árboles centenarios y zonas verdes alrededor del río, como acontece con el río Cali, se tapizó con avenidas y edificios.
A pesar de que cada temblor producía daños graves, que eran reparadas inmediatamente por sus propietarios, las autoridades seguían concediendo licencias de construcción para nuevos proyectos.
Aunque todos sabían del peligro, ni la alcaldía, ni los constructores tomaron precauciones. Todos sabían que esos suelos eran blandos, húmedos, con alto nivel freático, y que con los temblores se multiplicaban las ondas sísmicas. Pero siguieron construyendo sin impedimento alguno, y lo más grave, sin reforzar la cimentación, mejorando la estructura de cada edificio, para hacerlos más resistentes a los frecuentes sismos.
Ninguno de los constructores pensó que algún día iba a ocurrir un terremoto de 7,4 grados con dos minutos de duración. Pues bien, eso fue lo que sucedió y esas dos zonas de Cali quedaron devastadas.
Cientos de edificios mal construidos
Además de lo expuesto, hay otra circunstancia excepcional que debe ser investigada en profundidad. Y es la constante en el escenario de la tragedia, que en una misma cuadra hay edificios totalmente derrumbados, otros con graves daños estructurales y otros completamente sanos.
¿Cómo explicarlo? La respuesta es muy simple. Es que hay edificios muy mal construidos, otros regularmente construidos y otros muy bien construidos, que aguantaron el embate sin sufrir ningún daño. Y esto es inaceptable en una ciudad donde todas las edificaciones deberían cumplir con normas estrictas de sismo-resistencia.
Al ver los informes periodísticos ampliamente divulgados han aparecido las filmaciones de muchos edificios colapsados en donde se puede ver que las estructuras no tenían la cantidad suficiente de hierro o acero, que las medidas y la calidad de estos elementos no eran las adecuadas, que los amarres de las columnas con las vigas eran defectuosos, y que la calidad de la mezcla de concreto con triturados de piedra no cumplía con las normas establecidas. La consecuencia inevitable de semejante irresponsabilidad es que esos edificios se derrumbaron.
Esta realidad evidencia la absoluta falta de control de las autoridades para verificar la calidad de las edificaciones y la irresponsabilidad criminal de algunos constructores.
Esto no se puede repetir nunca más. A partir de ahora se debe limitar la construcción de edificios en esos sectores, y las autoridades deben verificar que todos los que se construyan deben aplicar las normas de sismo-resistencia establecidas.
También, lo ideal sería desenterrar los ríos convertidos en cloacas y convertir en parques públicos sus zonas adyacentes, para impedir que a alguien se le ocurra volver a construir edificios donde los que había se derrumbaron.
Es imposible luchar contra la naturaleza en estos casos. Y la ventaja de no hacerlo es que se pueden recuperar para la ciudad grandes zonas verdes atravesadas por ríos, repitiendo el hermoso paisaje urbano del río Cali, que gracias a Dios a ningún genio urbanístico se le ocurrió meterlo por dentro de un tubo, para construir a su alrededor edificios con diseños horrorosos, como muchos de los que tenemos en Cali.
Es necesario conservar la memoria arquitectónica y cultural
Además de ser una irresponsabilidad histórica y cultural, los desarrolladores de la ciudad demolieron la mayoría de las construcciones emblemáticas de Cali, para reemplazarlas, en nombre de la modernidad, por edificaciones de mal gusto. A Cali se le negó el derecho de conservar su memoria histórica.
La mayoría de las ciudades y pueblos del mundo lo hacen, pero la idiotez de nuestras autoridades decidió que era mejor demoler la historia y enterrar varios de los siete ríos que embellecen el paisaje urbano de la ciudad. Ese es el falso concepto de modernidad que es alimentado por mentes apocadas que no entienden el valor de la tradición, de la historia y de la cultura.
Los monumentos que nos dan identidad se tienen que conservar. Si la naturaleza los derrumba, sencillamente se reconstruyen para que permanezcan por siempre, porque ellos son el símbolo y la tradición que nos une. Eso es precisamente lo que cientos de millones de personas van a ver todos los años en Europa y otros lugares del mundo, donde se han tomado en serio el trabajo de conservar sus joyas arquitectónicas, muchas de las cuales tienen más de 2.000 años y permanecen intactas.
Aquí hemos hecho lo contrario. Las hemos derribado para reemplazarlas por construcciones horribles, que nadie se explica cómo han podido salir de la imaginación de arquitectos competentes. Entre las joyas desaparecidas están el Batallón Pichincha, donde está ahora el edificio de la alcaldía; el Hotel Alférez Real, convertido en un parque abandonado; y el antiguo palacio de la Gobernación, donde se construyó la actual. Si en vez de demolerlos los hubiesen restaurado, estarían embelleciendo el patrimonio cultural de Cali.
Qué importante sería que las autoridades consideren estas apreciaciones al momento de comenzar la reconstrucción de las decenas de poblaciones afectadas, conservando el estilo original de las construcciones, para que permanezca por siglos el legado cultural que hemos heredado.
Fuente: lalinternaazul
Comparte
Terremoto demoledor y confianza en la Providencia
- Eugenio Trujillo Villegas
Colombia está de luto. El paso de los días nos dirá el número de víctimas mortales, de damnificados y de daños sufridos en las grandes ciudades y en las más de 200 poblaciones afectadas.
La actitud de nuestro pueblo ante la dimensión de la tragedia es lo que mide la fortaleza de la nación. No es la primera vez que Colombia sufre estos embates brutales y despiadados de la naturaleza. En las últimas décadas, la tragedia golpeó a Popayán (1983), Armero (1985), y a Armenia y Pereira (1999).
A pesar del inmenso sufrimiento ante el desastre, la fuerza del pueblo colombiano ha superado la adversidad y las dificultades. En el caso de ahora, la magnitud de la destrucción del terremoto supera todas las anteriores catástrofes, más allá de lo que digan las noticias, porque la devastación en toda la región pacífica es inconmensurable.
Una destrucción colosal
Decenas de miles de casas y edificios han colapsado y muchos más que quedaron en pie tendrán que ser demolidos. Hospitales, escuelas, colegios, universidades y edificios públicos han sufrido muy graves daños. A veces la ayuda se demora, porque la magnitud del desastre es enorme y nunca estamos lo suficientemente preparados, pues estos acontecimientos son impredecibles, pero la terrible realidad es que acontecen.
Estos son los momentos en que una nación debe clamar a Dios por misericordia y manifestar una firme convicción que permita superar todos los obstáculos para reerguirse, por grandes e imposibles que parezcan.
Cuando una nación se convence a así misma que tiene las capacidades para superar la tragedia, comienza la reconstrucción. Si es necesario, hay que comenzar de nuevo y hacer todo lo necesario para que mañana tengamos de nuevo todo lo que hemos perdido, pero mucho mejor. Es cuando la tragedia se convierte en una fuerza imparable que nos devuelve la vida, el bienestar y el progreso.
El Gobierno, bajo la dirección del recién posesionado presidente Abelardo de la Espriella, se ha puesto al frente de las soluciones desde el primer instante del terremoto. Colombia tiene un capitán que dirige las operaciones, con un equipo honesto y competente que apenas está siendo conformado, pues la tragedia golpeó en el primer día hábil de este gobierno, cuando aun ni se habían nombrado los nuevos funcionarios que reemplazarán la burocracia inútil y corrupta del gobierno anterior.
Las consecuencias de una entidad que fue saqueada
Qué diferencia inmensa con el gobierno que teníamos, cuando el innombrable expresidente llegó una semana después a atender la tragedia de las inundaciones en el Departamento de Córdoba, porque estaba entretenido con una (o uno) de sus amantes en Panamá. Y cuando llegó a Montería, no quiso recibir a los alcaldes de las ciudades que estaban inundadas hasta los techos de las casas. Durmieron en el piso, en los pasillos del recinto donde se celebraba la reunión del presidente con sus ministros, sin escuchar la voz de los damnificados y sin coordinar ayuda alguna con sus alcaldes.
¡Qué diferencia abismal con lo que vemos ahora!
Otro episodio que pasará a la historia por su ignominia, es la decisión del director de la Unidad de Gestión de Riesgo, la misma que fue saqueada sin misericordia por el petrismo, quien emitió un comunicado diciendo a las naciones que ofrecían ayuda humanitaria, que Colombia no la necesitaba. Por esa estupidez infame los equipos de rescate ofrecidos por México, EEUU, Israel y otras naciones, tardaron varios días en llegar, cuando su presencia se requería lo antes posible.
Acto seguido, ese sujeto fue destituido y reemplazado por un funcionario competente, que en forma inmediata ratificó que esa ayuda era bienvenida y que debía llegar con urgencia. Pero se perdieron muchas horas que eran fundamentales para encontrar personas con vida en medio de las ruinas, pues los equipos de Colombia son insuficientes para atender emergencias en 200 poblaciones al mismo tiempo.
Eso es lo que acontece cuando los funcionarios públicos, especialmente los encargados de atender los desastres naturales, son politiqueros corrupto e ideologizados, como lo fueron todos los que manejaron esta importante entidad gubernamental durante los últimos cuatro años.
En el momento de la emergencia, no había recursos porque se los habían robado, y mucho menos funcionarios expertos en atender desastres, porque la experticia de esa plaga humana era firmar contratos para robarse el dinero público.
¡Qué vergüenza de país el que nos dejan Petro y su pandilla criminal! ¡Además, entregó el sistema de salud colapsado, que es incapaz de atender a los usuarios en tiempos normales, y mucho menos lo podrá hacer en medio de la actual catástrofe!
Confianza, confianza, confianza
Es el momento de la confianza en la Providencia. Esa confianza es la voz de Cristo, esa voz misteriosa de la gracia que resuena en el silencio de los corazones, que murmura palabras de dulzura, de paz y de fortaleza en lo más profundo de las conciencias. Ese es el consejo que el Divino Maestro daba frecuentemente a las almas atribuladas durante su vida mortal: Confianza, confianza.
Que Nuestra Señora de Chiquinquirá, Patrona de Colombia, tenga misericordia de todas las personas y familias que han padecido los rigores del terremoto con la muerte de sus seres queridos, o que han perdido sus bienes. Y también, que les dé fortaleza para rehacer la vida y continuar luchando, a pesar de las adversidades. Es lo que Tradición y Acción le desea a todas y a cada una de las víctimas de esta tragedia.
Fuente: lalinternaazul
Comparte
El adiós del último Aureliano
- Eugenio Trujillo
En sus confusas y frecuentes peroratas, el expresidente Petro, con los ojos enrojecidos por efectos de la droga y el alcohol, afirmaba que él era el último de los aurelianos.
Hacía referencia al realismo mágico de Macondo, donde la estirpe numerosa de Aureliano Buendía gobernaba en medio de las extravagancias fantásticas de un mundo imaginario.
La familia Buendía, en la cual casi todos los hombres se llamaban Aureliano, expresaba sus locuras en forma similar a como lo hacía Petro, quien se creía el espadachín del universo, mitómano salvador de las naciones y líder galáctico que llegó al poder para salvar a Colombia de los ricos y conducirla a la gloria.
¡Sin embargo, qué lejos estaba de cumplir sus fantasías! El Aureliano que padecimos pasó los cuatro años de su mandato anunciando delirantes promesas, pero no cumplió ninguna. Su única y fantástica realización como presidente de Colombia fue la destrucción de todo lo que funcionaba en el País.
La catástrofe no fue mayor porque es un vago desordenado que no consigue hacer realidad ni una sola de sus locuras. Todos los anuncios de Petro se quedaban en retórica, sin cumplimiento alguno y en planes grandilocuentes que ni siquiera avanzaron el primer paso. Además, todo su equipo de gobierno se dedicó a robar, de tal forma que con esa pandilla criminal era imposible hacer cualquier cosa.
El último Aureliano nació con cola de puerco
Como vago empedernido e ignorante absoluto de todas las materias y oficios, se consideraba el genio incomprendido que conocía todas las soluciones. Se enorgullecía de ser el último Aureliano, pero al parecer nadie le dijo que ese personaje nació con cola de puerco y que poco después se lo comieron las hormigas. Con esta tragedia horrorosa se cerró el ciclo de una estirpe que se convirtió en leyenda gracias a la imaginación desbordada del realismo mágico.
Este detalle me lo recordó un amigo de Brasil, que me escribió a propósito de mi artículo anterior, en el cual describía la “olla” de podredumbre en la que se transformó la Casa de Nariño, residencia honrosa de los presidentes de Colombia, que fue convertida por Petro en un lupanar de orgías, desfalcos y brujería satánica.
No deja de tener un tinte profético el episodio escabroso de las hormigas, pues eso es exactamente lo que le va a acontecer al último Aureliano. No me refiero a las hormigas reales, sino a que ellas simbolizan la colosal cantidad de procesos judiciales que se abrirán contra Petro y su gobierno por todas las corruptelas y delitos de su administración.
Cada proceso, cada investigación y cada demanda penal contra él será como una hormiga asesina, y serán tantos, que parecerán una horda que va a devorar a un personaje que se pasó el tiempo de su presidencia delinquiendo y destruyendo el País.
El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella tiene la responsabilidad histórica de investigar cada uno de los desfalcos y rapiñas de esta pandilla criminal que dejó desmantelado al Estado. Colombia tiene que averiguar cómo se robaron el dinero del presupuesto de la nación durante cuatro años, quiénes fueron los responsables, a dónde se llevaron esos recursos inmensos, para recuperarlos y devolverlos a las instituciones saqueadas.
Además, es urgente conocer las complicidades de Petro con las estructuras criminales de los grupos terroristas. En el horror de la llamada “paz total” muchos terroristas salieron de las cárceles y fueron nombrados gestores de paz. Los jefes de los grupos terroristas vivían como reyes porque ninguna autoridad los perseguía, mientras negociaban con coca, mataban y secuestraban inocentes, se apoderaban de regiones enteras y sembraban el terror entre la población campesina en medio de la más absoluta impunidad.
Este periodo oscuro de nuestra historia bien podría denominarse “Cien años de pillaje”, aunque apenas duró cuatro años. Y cada investigación, cada proceso, cada incautación de recursos robados, será como una hormiga que muerde al desdichado Aureliano, que tendrá que pagar ante la justicia por todo el mal que le hizo a Colombia.
Los organismos de control se cruzaron de brazos
Cuando se conozca la verdad, será necesario determinar por qué los organismos de control del Estado no actuaron en absoluto. La Contraloría debe revisar todas las cuentas que paga el Estado para impedir la corrupción, pero no se conoce una sola medida durante el gobierno de Petro para detener el saqueo de las arcas públicas.
Sólo en los meses previos a las elecciones presidenciales se firmaron 800.000 contratos de prestación de servicios, por 31 billones de pesos ($10.000 millones de dólares). Y en los cuatro años de Petro la deuda externa aumentó en $100.000 millones de dólares, sin que nadie sepa dónde se invirtieron, pues no se construyó ninguna obra importante. ¿Qué responsabilidad tiene la Contraloría, que no hizo absolutamente nada para combatir la corrupción del petrismo?
La Procuraduría tampoco hizo investigación alguna a los miles de funcionarios comprometidos con las corruptelas del Gobierno. Y menos aún la Fiscalía de bolsillo. Las tres instituciones de control del Estado se cruzaron de brazos sin hacer nada ante la voracidad de la corrupción, con una que otra excepción, como es el caso de los robos millonarios de La Guajira, a donde nunca llegó un litro de agua a las poblaciones sedientas. Hasta ahora, las investigaciones realizadas, incluyendo la captura de los ministros involucrados con el desfalco a la UNGRD, han sido realizadas por la Corte Suprema de Justicia.
Ahora que van a avanzar las investigaciones veremos con certeza que la realidad va a superar la ficción. Todos los hechos de corrupción deben ser conocidos y los responsables deben ser castigados con cárcel, y no en prisiones domiciliarias, que en realidad son mansiones adquiridas con los dineros robados. Esa será la garantía para que este horror que vivimos no se repita jamás, y las generaciones futuras entiendan que elegir guerrilleros en la presidencia de la República es un error fatal que multiplica el subdesarrollo y la pobreza.
Colombia estará atenta a las investigaciones, que sin duda se extenderán por medio mundo, porque las mafias comunistas que saquearon a Colombia hacen parte de las grandes multinacionales del crimen.
Fuente: la linterna azul
Comparte
El legado del terrorismo: El Gran Desafio de Abelardo
- Luis Fernando Escobar
Colombia vive días de expectativa con el inicio del gobierno del Dr. Abelardo de la Espriella. Para muchos ciudadanos, esta nueva etapa representa la esperanza de reconstruir una nación que consideran profundamente afectada por las políticas del gobierno anterior.
Desde la perspectiva del CENTRO CULTURAL CRUZADA, el nuevo gobierno recibe un país marcado por graves desafíos institucionales, económicos, morales y de seguridad. Uno de los principales retos será enfrentar el fortalecimiento de estructuras criminales y organizaciones armadas que, según esta visión, ampliaron su influencia durante los últimos años.
En este contexto, las recientes declaraciones del senador Iván Cepeda, interpretadas por diversos sectores como una invitación a la resistencia frente al nuevo gobierno, son consideradas motivo de preocupación. Para quienes apoyan al nuevo Ejecutivo, cualquier llamado al desacato institucional constituye una amenaza para el orden democrático y la estabilidad nacional.
El desafío consiste en restaurar plenamente la autoridad del Estado en todo el territorio nacional, garantizar la seguridad de los colombianos y reafirmar el principio según el cual ninguna organización armada o grupo político puede situarse por encima de la Constitución y de la ley.
La esperanza de una «Patria Milagro»
Los promotores del nuevo gobierno han denominado este cambio político como el inicio de la «Patria Milagro». La expresión refleja la expectativa de un proceso de reconstrucción nacional después de años que consideran de profundo deterioro institucional.
Desde la visión del CENTRO CULTURAL CRUZADA, Colombia posee una identidad histórica profundamente vinculada al cristianismo y a la tradición católica. En consecuencia, consideran que uno de los grandes retos del nuevo gobierno será promover nuevamente los valores que, según esta perspectiva, dieron origen a la nación.
Para esta corriente de pensamiento, el fortalecimiento de la familia, el respeto por la autoridad legítima, la defensa de la libertad religiosa y la recuperación de los principios morales tradicionales constituyen pilares indispensables para alcanzar una paz verdadera y duradera.
Gobernar con autoridad
Quienes respaldan el nuevo gobierno sostienen que el país necesita un liderazgo firme para enfrentar los problemas heredados.
En su opinión, la autoridad del Estado deberá ejercerse con decisión frente a cualquier intento de desestabilización institucional, garantizando siempre el respeto por el orden jurídico y la convivencia nacional.
El CENTRO CULTURAL CRUZADA considera que los ciudadanos que respaldan el fortalecimiento de las instituciones deben expresar públicamente ese apoyo, participando activamente en la vida cívica y promoviendo el respeto por la legalidad.
Al mismo tiempo, invita a los colombianos creyentes a acompañar este proceso con la oración, especialmente mediante el rezo del Santo Rosario, confiando el futuro de la nación a la protección de la Santísima Virgen María y del Sagrado Corazón de Jesús.
Invitación al Rosario y Plantón de Festejo
Con motivo de la posesión presidencial del próximo 7 de agosto, el CENTRO CULTURAL CRUZADA participará en un Plantón de Festejo junto con representantes de diversas organizaciones políticas, civiles y sociales.
La jornada tendrá un carácter cívico y religioso. Se rezará el Santo Rosario en acción de gracias y se elevarán oraciones por el buen gobierno de Colombia durante esta nueva etapa.
También habrá intervenciones de distintos representantes de la sociedad civil para expresar su esperanza en el inicio de un nuevo ciclo para el país.
Lugar y hora
Fecha: 7 de agosto
Hora: 10:00 a. m.
Lugar: Avenida Oriental con La Playa, Medellín.
El evento está abierto a todos los ciudadanos que deseen participar de manera pacífica y dentro del marco de la ley.
El CENTRO CULTURAL CRUZADA invita a las familias colombianas a asistir y manifestar públicamente su respaldo al fortalecimiento de las instituciones nacionales.
Aborto en Colombia: vuelve el debate constitucional
Otro de los temas que vuelve al escenario nacional es el debate sobre la protección jurídica de la vida desde la concepción.
El CENTRO CULTURAL CRUZADA manifiesta su respaldo al proyecto de Acto Legislativo que propone modificar el artículo 11 de la Constitución Política con el fin de reconocer expresamente que la vida humana comienza desde la concepción.
Desde esta perspectiva, la reforma permitiría fortalecer la protección jurídica del ser humano durante toda su existencia y reconocer plenamente su dignidad desde el inicio de la vida.
La organización considera igualmente necesaria una amplia campaña de sensibilización dirigida a la sociedad colombiana sobre las consecuencias humanas, sociales y psicológicas que, según esta posición, produce el aborto.
Asimismo, sostiene que la defensa de la vida constituye un deber moral y un elemento fundamental para el futuro de Colombia.
Comparte
Alta Y Lenta Velocidad De La Revolución Comunista. ¿Qué Nos Sucederá En El 2030?
- Luis Fernando Escobar
¿Qué nos sucederá en el 2030?
La batalla por recuperar a Colombia apenas comienza, Gustavo Petro fue una revolución de alta velocidad. Hay una pendularidad de los colombianos hacia la derecha y recuperación de las virtudes cristianas; hartos ya de las altas velocidades de Petro, vuelven a darle sentido religioso a la crisis.
Sin embargo, se preparará el camino para un regreso del comunismo, tal vez reciclado al mejor estilo dialéctico y retomará con más fuerza en el 2030 con la ayuda de la Agenda 2030 de la ONU.
Y así habremos perdido la gran oportunidad histórica de esta sana reacción.
Es un llamado a no dormirnos. Un llamado al Centro Democrático a no prestarse para ser compañero de ruta del comunismo.
En este artículo mostraremos los mecanismos de la revolución rápida y la revolución lenta, siendo esta última la que termina triunfando, como lo muestra el Dr. Plinio Corrêa de Oliveira en su libro Revolución y Contrarrevolución.
La batalla apenas comienza
La batalla por recuperar a Colombia apenas comienza.
Para que los caminos no sean traicioneros, vamos a analizar cómo dar marcha atrás en el proceso revolucionario hacia el comunismo.
En primer lugar, el gobierno de Gustavo Petro fue una revolución de alta velocidad, aparentemente democrática, pero que significó la imposición de nuevos paradigmas con una brutalidad indescriptible.
Cambió todo.
No crean ustedes que el gran problema es únicamente la billonaria deuda externa, el hurto multimillonario o las ollas raspadas de todos los presupuestos, incluyendo los casi 80 mil nuevos contratos y directivos enclavados en instituciones estratégicas como Confenalco.
Lo más grave ha sido las reformas dirigidas hacia una revolución cultural: un cambio de mentalidad que abandona las costumbres católicas y el orden natural para precipitarse en una vorágine caótica.
La batalla cultural que deberá enfrentar el nuevo gobierno
El nuevo gobierno deberá librar una batalla cultural de gran envergadura.
Vemos con esperanza el nombramiento de Enrique Serrano como nuevo filósofo asesor del gobierno de Abelardo.
Será necesario dar batalla en todos los campos:
- Corregir la instrumentalización de la historia y educar a las nuevas generaciones en la objetividad, lejos de las ideologías.
- Educación infantil sin la corrupción de las ideologías de género.
- Regresar de la instrucción doctrinaria a una verdadera educación basada en ideales y virtudes.
- Regreso de los símbolos religiosos en los colegios, instituciones públicas y en la vida pública en general.
- Cerrar y penalizar el cambio de sexo, principalmente para los niños.
- Penalizar el aborto y la eutanasia.
- Combatir el odio entre los sexos promovido por el feminismo.
- Enfrentar la promoción de la brujería, el satanismo y las ancestralidades, mientras se persiguen los derechos de la Iglesia.
- Reafirmar que existen solamente dos sexos: el hombre y la mujer.
- Devolver a Colombia el derecho a la renovación de la consagración al Sagrado Corazón de Jesús.
- Y, además, poner fin a la subversión narcocomunista mediante una acción firme que culmine en la judicialización de los cabecillas, incluyendo Petro y Cepeda.
La Revolución sabe metamorfosearse
Veamos el contexto.
Colombia sufre una marcha inexorable de la Revolución anticristiana. Ella es procesiva y sabe metamorfosearse.
Hay una pendularidad de los colombianos hacia la derecha y una recuperación de las virtudes cristianas. Hartos ya de las altas velocidades de Petro, vuelven a darle sentido religioso a la crisis.
¿Es un retroceso?
Sí. Y aquí viene el artificio de los revolucionarios.
Surgen entonces movimientos que, dentro del mismo partido de gobierno, impedirán esa recuperación. Le permitirán a Abelardo algunas pequeñas conquistas, nada más.
Es que el uribismo nunca fue de derecha y no gusta de Abelardo.
No es solamente la búsqueda de prerrogativas, mermelada y cargos. Es algo más: son izquierdistas que siempre se camuflaron y que solo ahora salen a la luz.
Instagram: https://www.instagram.com/reel/DbGk89BBrDF/?igsh=MTRuaGt2anVyd3gwZQ==
Facebook: https://www.facebook.com/reel/1366269305614811
Eso supone que se preparan para su nuevo rol como caballo de Troya dentro de las filas del nuevo gobierno.
Impondrán una marcha lenta, con pequeñas concesiones al conservadurismo, e intentarán proteger las «conquistas» de Petro.
Dirán que eso ya es un hecho y que debemos pasar la página.
Argumentarán con sensibilidades sociales, ecuanimidad y respeto por las minorías en nombre del libre desarrollo de la personalidad.
Desgastarán a Abelardo, a quien solo le otorgarán avances económicos y recuperación de la calidad de vida, esto para mantener satisfechos a los colombianos.
No olvidemos el «pan y circo» con que los césares mantenían la estabilidad social en Roma.
Prepararán el camino para un regreso del comunismo, tal vez reciclado al mejor estilo dialéctico, retomando con más fuerza en el 2030 con la ayuda de la Agenda 2030 de la ONU.
Y así habremos perdido la gran oportunidad histórica de esta sana reacción.
Es un llamado a no dormirnos. Un llamado al Centro Democrático a no prestarse para ser compañero de ruta del comunismo.
Lo que enseña «Revolución y Contrarrevolución»
A continuación compartimos algunos apartes del capítulo VI del libro Revolución y Contrarrevolución, del Dr. Plinio Corrêa de Oliveira.
Fuente: https://www.accionfamilia.org/_downloads/rcr.pdf (página 35).
Capítulo VI. La marcha de la Revolución
Las consideraciones anteriores ya nos proporcionaron algunos datos sobre la marcha de la Revolución, es decir, su carácter procesivo, las metamorfosis por las cuales pasa, su irrupción en lo más recóndito del hombre y su exteriorización en actos. Como se ve, hay toda una dinámica propia de la Revolución.
De esto podemos tener una mejor idea estudiando aún otros aspectos de la marcha de la Revolución.
La fuerza propulsora de la Revolución
La más poderosa fuerza propulsora de la Revolución está en las tendencias desordenadas.
Por esto la Revolución ha sido comparada a un tifón, a un terremoto o a un ciclón. Es que las fuerzas naturales desencadenadas son imágenes materiales de las pasiones desenfrenadas del hombre.
(Ojo: el gobierno Petro abrió la caja de Pandora de todas las pasiones desordenadas).
La Revolución exaspera sus propias causas
Esas tendencias desordenadas se desarrollan como los pruritos y los vicios: a medida que se satisfacen, crecen en intensidad.
Las tendencias producen crisis morales, doctrinas erróneas y después revoluciones.
Las velocidades armónicas de la Revolución
Ese proceso revolucionario se da en dos velocidades diversas.
Una, rápida, está destinada generalmente al fracaso en el plano inmediato.
La otra ha sido habitualmente coronada por el éxito y es mucho más lenta.
La alta velocidad
Los movimientos precomunistas de los anabaptistas, por ejemplo, sacaron inmediatamente, en varios campos, todas o casi todas las consecuencias del espíritu y de las tendencias de la Pseudo-Reforma: fracasaron.
La marcha lenta
Lentamente, a lo largo de más de cuatro siglos, las corrientes más moderadas del protestantismo, caminando de requinte en requinte, por etapas de dinamismo y de inercia sucesivas, van favoreciendo paulatinamente, de uno u otro modo, la marcha de Occidente hacia el mismo punto extremo.
Cómo se armonizan estas velocidades
Es necesario estudiar el papel de cada una de esas velocidades en la marcha de la Revolución.
Se diría que los movimientos más veloces son inútiles.
Sin embargo, no es verdad.
La explosión de esos extremismos levanta un estandarte, crea un punto de mira fijo que, por su propio radicalismo, fascina a los moderados, y hacia el cual éstos se van encaminando lentamente.
Así, el socialismo repudia al comunismo, pero lo admira en silencio y tiende hacia él.
Más remotamente, lo mismo se podría decir del comunista Babeuf y sus secuaces en los últimos destellos de la Revolución Francesa.
Fueron aplastados.
Pero lentamente la sociedad va siguiendo el camino hacia donde ellos la quisieron llevar.
El fracaso de los extremistas es, pues, solo aparente.
Ellos colaboran indirecta, pero poderosamente, con la Revolución, atrayendo en forma paulatina a la multitud incontable de los «prudentes», de los «moderados» y de los mediocres para la realización de sus culpables y exacerbados devaneos.
Un llamado a la acción
Y así habremos perdido la gran oportunidad histórica de esta sana reacción.
Es un llamado a no dormirnos.
Un llamado al Centro Democrático a no prestarse para ser compañero de ruta del comunismo.
Queremos hacer aquí un llamado para todos aquellos amigos nuestros que siguen nuestros videos.
Si usted es abogado, magistrado o profesional de cualquier disciplina, lo invitamos a hacer parte de nuestro Comité Jurídico Católico Interdisciplinario, con el objetivo de trabajar por la restauración del orden jurídico, preparando propuestas para proyectos de ley, decretos supremos y estrategias en general que hagan parte de la batalla cultural que se presentará a partir del 7 de agosto.
No nos quedemos durmiendo.
Colombia nos necesita.
Usted puede hacer clic en el vínculo que aparece a continuación para que podamos incluirlo en nuestras reuniones virtuales semanales.
Centro Democrático Caballo de Troya en el nuevo Gobierno | 7 Días en Revista
- Luis Fernando Escobar
Todavía no ha iniciado el gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella, y ya se configura un escenario de confrontación política que amenaza con impedirle gobernar desde el primer día.
La sensación que comienza a instalarse es que algunos sectores no están dispuestos a conceder siquiera el tradicional margen de confianza que, por costumbre democrática, suele otorgarse a un nuevo gobierno durante sus primeros cien días. La meta parecería ser otra: desgastarlo antes de que empiece.
Por un lado, Gustavo Petro mantiene un discurso de permanente agitación política, alentando una nueva etapa de movilización y confrontación. Eso, para muchos, no resulta sorprendente: después de dejar el poder, corresponde a la oposición ejercer control y expresar sus discrepancias.
Lo que genera mayor inquietud es que las tensiones no provengan únicamente de la izquierda.
La disputa por la Presidencia del Senado
La controversia estalló con la elección de la Presidencia del Senado.
Según los sectores cercanos al presidente electo, Honorio Henríquez habría traicionado el proyecto político que los ciudadanos respaldaron en las urnas, al preferir una alianza que terminó favoreciendo los intereses de Gustavo Petro y de quienes lo acompañan políticamente.
La crítica sostiene que el partido del expresidente Álvaro Uribe Vélez, pese a haber anunciado que sería un partido de gobierno, terminó propiciando la primera derrota política del nuevo Ejecutivo incluso antes de su posesión.
Quienes defienden esa postura consideran que se trata de un hecho de enorme gravedad política.
¿Un partido de gobierno o un factor de división?
El argumento utilizado para justificar la elección del presidente del Senado fue que tradicionalmente esa dignidad corresponde al partido mayoritario.
Sin embargo, los críticos recuerdan que ese criterio no siempre fue aplicado en el pasado, incluso durante los años en que el propio uribismo ejercía mayor influencia en el Congreso.
A ello se suma otra preocupación.
El expresidente Uribe ha manifestado públicamente que el surgimiento del movimiento liderado por Abelardo De La Espriella podría poner en riesgo la existencia misma del Centro Democrático, especialmente si termina convirtiéndose en un nuevo partido político.
Para algunos analistas, ese temor estaría influyendo en la actitud asumida por algunos dirigentes del uribismo.
Un balance crítico del legado de Uribe
Los cuestionamientos van más allá de la coyuntura parlamentaria.
Desde diversos sectores conservadores se sostiene que, pese a los importantes avances obtenidos durante sus gobiernos en materia de seguridad, Álvaro Uribe terminó tomando decisiones que marcaron profundamente el rumbo del país.
Entre ellas señalan haber permitido el desarrollo del Acuerdo de La Habana, no haber promovido un juicio político contra Gustavo Petro durante su mandato y no haber derrotado definitivamente a las guerrillas cuando contaba con el respaldo institucional y militar suficiente para hacerlo.
Desde esa perspectiva, Colombia estaría padeciendo hoy las consecuencias de decisiones que facilitaron el fortalecimiento político de sectores vinculados al antiguo conflicto armado.
También se cuestiona la política de «Paz Total», al considerar que ha fortalecido organizaciones criminales y aumentado la violencia en diferentes regiones del país.
¿Un caballo de Troya dentro del gobierno?
La antigua historia del caballo de Troya vuelve a aparecer como metáfora política.
Después de diez años de guerra, los griegos fingieron retirarse y dejaron un enorme caballo de madera como supuesto regalo para la ciudad de Troya.
Los troyanos lo introdujeron dentro de sus murallas sin sospechar que, en su interior, permanecía oculto un grupo de soldados que durante la noche abrió las puertas para permitir la entrada del ejército invasor.
La pregunta que algunos sectores formulan hoy es inevitable:
¿Podría repetirse esa estrategia en la política colombiana?
¿Existe el riesgo de que actores que se presentan como aliados del nuevo gobierno terminen condicionándolo o debilitándolo desde adentro?
Las preocupaciones del sector conservador
Las dudas aumentan cuando se plantean los debates que inevitablemente llegarán al Congreso.
¿Habrá respaldo para impulsar reformas dirigidas a fortalecer la protección de la infancia?
¿Se buscará restringir las intervenciones de cambio de sexo en menores de edad?
¿Habrá iniciativas para revisar las políticas relacionadas con el aborto y la eutanasia?
¿Se impulsará una agenda orientada al rescate de los principios que muchos consideran propios de la tradición cristiana de Colombia?
Para quienes formulan estas preguntas, la verdadera prueba del nuevo escenario político será comprobar quiénes apoyan esas iniciativas y quiénes terminan bloqueándolas.
¿Garantías o pacto político?
También han generado debate las declaraciones según las cuales un eventual gobierno de De La Espriella ofrecería todas las garantías judiciales a Gustavo Petro.
La frase ha sido ampliamente comentada:
«Si lo que quiere Petro y el Pacto Histórico son garantías, las tiene todas. Nosotros no perseguimos seres humanos; nosotros perseguimos que se cumpla la ley. Hay garantías para todo el mundo, empezando por el derecho a la defensa.»
Aunque estas palabras pueden interpretarse como una reafirmación del Estado de derecho, algunos sectores temen que puedan abrir espacio a acuerdos políticos que terminen beneficiando al expresidente Petro frente a eventuales investigaciones judiciales.
Símbolos y discursos
Dentro del debate público también han aparecido interpretaciones sobre los símbolos utilizados por los principales protagonistas.
Se ha señalado que Gustavo Petro porta con frecuencia la cruz Tau franciscana, mientras Álvaro Uribe continúa haciendo visible una religiosidad que ha caracterizado buena parte de su trayectoria política.
Para algunos observadores, esos símbolos contrastan con las decisiones políticas que posteriormente adoptan ambos dirigentes.
¿Regeneración o continuidad?
El temor de algunos sectores conservadores es que el nuevo gobierno termine rodeado por la misma clase política tradicional que, durante décadas, ha ocupado los principales espacios de poder.
Consideran que, si eso ocurre, se frustraría la posibilidad de una verdadera renovación institucional y cultural.
En su opinión, impedir que el nuevo gobierno desarrolle libremente su programa significaría cerrar la puerta a una eventual recuperación de los valores cristianos que consideran fundamentales para la identidad nacional.
Colombia necesita gobernabilidad
Más allá de las diferencias ideológicas, existe una tradición democrática que aconseja permitir que todo gobierno inicie su gestión con un margen razonable para poner en marcha sus políticas.
Negarle incluso ese espacio inicial solo profundizaría la polarización y aumentaría la incertidumbre institucional.
En los próximos meses quedará claro si los distintos sectores políticos actuarán como aliados del cambio prometido o si, por el contrario, las disputas internas terminarán debilitando al nuevo gobierno desde sus primeros pasos.
Para quienes sostienen esta visión, el futuro político de Colombia dependerá de evitar que intereses partidistas prevalezcan sobre el bien común y de que el país pueda recuperar los principios morales, culturales e institucionales que consideran esenciales para su regeneración nacional.
Documental, CRIC: El resguardo de la coca – Basado en el libro: “La Extorsión Indigenista” de Eugenio Trujillo – Capítulo 1 | Impacto 24-7
Este documental está basado en el libro «Tierra de sombras: La extorsión indigenista», del escritor e investigador Eugenio Trujillo, complementado con investigación periodística, antecedentes históricos y análisis de diversas fuentes sobre la evolución del conflicto en el departamento del Cauca.
¿Cómo llegó el departamento del Cauca a convertirse en uno de los territorios con menor presencia efectiva del Estado colombiano? ¿Qué papel jugaron la Constitución de 1991, las autonomías indígenas, las guerrillas narcotraficantes y las organizaciones internacionales en la transformación de esta región?
En este primer capítulo analizamos el origen histórico, jurídico y político del modelo de autonomía indígena en el Cauca y cómo, según el análisis presentado en esta investigación, ese modelo habría facilitado la consolidación de una estructura de poder paralela que hoy desafía la autoridad del Estado.
Recorremos el nacimiento de los resguardos, la evolución de los cabildos, la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y el contexto internacional posterior a la caída del Muro de Berlín, para explicar cómo el movimiento indigenista adquirió un papel central dentro de la nueva estrategia política de la izquierda latinoamericana tras el fin de la Guerra Fría.
Además, examinamos las denuncias sobre invasiones de tierras, abandono de zonas productivas, bloqueos de vías, pérdida de control institucional y la consolidación de estructuras territoriales con sistemas propios de gobierno, justicia y control social.
También establecemos paralelos con procesos ocurridos en Chile, Bolivia, Ecuador y México, donde movimientos indígenas han adquirido una creciente influencia política y territorial.
Este documental reúne hechos históricos, contexto jurídico y análisis político para comprender uno de los fenómenos más complejos y controvertidos del suroccidente colombiano.
Fuente: La Linterna Azul
Gran triunfo de Colombia
El triunfo de Abelardo de la Espriella es la victoria de Colombia sobre sus más acérrimos enemigos, que son la izquierda marxista, el narco-terrorismo y la corrupción. Este cáncer demoledor está representado por Cepeda, Petro, el Pacto Histórico, las FARC, el ELN, el Clan del Golfo y Juan Manuel Santos, quien es el articulador de todos ellos.
El resultado exige un profundo análisis. Es inexplicable que Cepeda haya obtenido una votación de casi 13 millones de votos. Este gobierno está conformado por una pandilla criminal que cometió todos los desmanes imaginables, que puso en práctica un sistema de corrupción sin límites y que entregó parte del territorio a los grupos narco-terroristas.
A pesar de los escándalos, de la humillación que significa una presidencia indigna y del desgobierno de Petro, es inaceptable que la mitad de la votación fuera por Cepeda, pues apenas se ganó por un estrecho margen de 260.000 votos.
Votos conseguidos con subsidios, contratos y fusiles
¿Cómo explicar esto? Con certeza, una gran parte de esa votación no corresponde a votos legítimos, sino a votos conseguidos por medio de la corrupción desenfrenada. Fueron cerca de 580.000 contratos de prestación d servicios, por valor de 31 billones de pesos, que se gastaron en este gobierno para comprar conciencias, entregar regalos y subsidios a decenas de miles de electores y financiar a la militancia del Pacto Histórico. A lo cual se le suman los votos conseguidos con un fusil guerrillero apuntando a los electores.
Las entidades del gobierno obligaron a los empleados públicos a votar por Cepeda y a asistir a sus manifestaciones políticas, y quien no lo hiciera perdía su empleo. ¿Cuántos votos significó ese constreñimiento electoral?
La votación en 102 municipios ubicados en zonas de conflicto arrojó una votación a favor de Cepeda que va del 75% al 90%. Esto sucedió en Cauca, Nariño, Chocó y Putumayo, donde las guerrillas de las FARC y del ELN amenazan a la población con sus fusiles asesinos y solo en esos cuatro departamentos sumaron 1.500.000 votos. ¿Cuántos más habrán conseguido en los demás departamentos?
Además, Petro fue el director de campaña de Cepeda y el principal de sus propagandistas, lo cual está expresamente prohibido por la Constitución. Sumados los votos comprados, los votos obtenidos con fusil y los votos obligados de los funcionarios del gobierno, son por lo menos 4 millones de votos fraudulentos.
Es falso que el país está dividido en dos mitades, una a favor del presidente electo y la otra en contra. Además, el 40% de los colombianos no votó, porque no creen en la política y viven con indolencia la crisis que padecemos. Entonces, considerando a los indiferentes y a los votos fraudulentos, no se puede afirmar que el País está dividido en dos mitades.
Una nueva forma de gobernar
Cuando el próximo gobierno comience la tarea de liberar las regiones aterrorizadas por las minorías criminales que se apoderaron de ellas en nombre de la “falsa paz”, entonces se podrá verificar que las personas que viven allí no son simpatizantes del comunismo. Votaron por Cepeda porque ellos y sus familias están amenazados de muerte.
El nuevo presidente gobernará en forma diferente, tal como lo fue su campaña, que no se pareció en nada a las que se han hecho en nuestra historia. El mensaje contundente es que la paz no se consigue con impunidad, ni con indultos, ni con diálogos inútiles, ni con falsas promesas de pacificación, que es lo que siempre se ha hecho. La paz verdadera se consigue imponiendo el orden Constitucional con toda la fuerza legítima del Estado.
Este proceso de reconstrucción tomará una fuerza incontenible cuando el País vea que el dinero del Estado se utiliza para construir escuelas, centros de salud, carreteras y obras de desarrollo, y no para que se los robe la pandilla criminal que gobierna. Llegó la hora de combatir en forma implacable a los criminales y al crimen organizado, sin concederles beneficios inaceptables, como se hace ahora.
Colombia necesita con urgencia que cese la horrible noche de la corrupción y de la criminalidad disfrazada de “paz total”. Se deben restablecer con urgencia los beneficios que el Estado debe proporcionar a la población para que pueda construir su propio futuro. Entre ellos, los subsidios de vivienda, que ahora están cancelados por Petro. Que se prorroguen las licencias de construcción de viviendas populares próximas a vencer, porque ha sido imposible desarrollar los proyectos en las condiciones actuales. También hay que restablecer los créditos educativos a bajo costo a través del Icetex, que también fueron cancelados.
Es necesario que haya créditos razonables para el fomento empresarial, que también desaparecieron. La construcción de centenas de obras de infraestructura, que quedaron abandonadas en el gobierno de Petro, serán fuente de riqueza y de empleos estables para miles de personas.
Todo esto va a generar un gran desarrollo, que es lo contrario de repartir subsidios a diestra y siniestra para que la población siga votando a favor del gobierno, a cambio de la destrucción del sistema económico.
En el plano internacional, tiene que ser restablecida la alianza con los amigos de siempre, pues según Petro, los países que siempre fueron nuestros amigos, ahora son nuestros peores enemigos. Es la estupidez convertida en política exterior para aislar a Colombia y convertirla en el ridículo del mundo, representada por un presidente desequilibrado que recorre los continentes diciendo sandeces, paseando con travestis, visitando prostíbulos o llamando a la insurrección a las Fuerzas Armadas de los EEUU.
Esas locuras solo caben en la cabeza de un alucinado drogadicto, que en buena hora tendrá que rendir cuentas ante la historia y ante la justicia por todos los crímenes que cometió durante su nefasto gobierno.
Hispano-América rechaza el socialismo
Todos los países de Hispano-América en donde hubo elecciones en el último año han cambiado de rumbo radicalmente. Estaban sumergidos en la cloaca del Foro de Sao Paulo, pero ahora se han dado cuenta que la prosperidad y el progreso están en la dirección opuesta.
Si el gobierno de Abelardo de la Espriella hace bien la tarea, ese será el argumento demoledor contra la izquierda demagógica, que nunca ha resuelto ninguno de los problemas que padecemos. Esa es la razón por la cual un hombre que nunca había hecho política, que no tiene partido, y que rechazó las alianzas con los partidos, pasó por encima de todos con una fuerza arrolladora y los derrotó.
En la medida en que cumpla sus promesas, se convertirá en el héroe que salvará al País y en el gran líder del continente americano.
Comparte: Facebook Whatsapp X Email Telegram
Abelardo De la Espriella gana la presidencia de Colombia con «gratitud infinita a Dios»
InfoCatólica
Abelardo de la Espriella, abogado y empresario de 47 años sin experiencia política previa, se ha convertido en el nuevo presidente electo de Colombia tras imponerse en la segunda vuelta electoral celebrada este domingo al candidato ultraizquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico.
Con el 99,58% de las mesas escrutadas en el preconteo, De la Espriella obtuvo el 49,66% de los votos frente al 48,69% de su rival, una diferencia inferior a un punto porcentual que convierte esta elección en una de las más ajustadas de la historia reciente del país.
Compromiso con la vida, la familia y la libertad religiosa
De la Espriella fue el único candidato que firmó el Compromiso por la Vida y la Familia promovido por la plataforma Unidos por la Vida. El documento le compromete a defender la familia, el derecho a la vida, las libertades de conciencia y culto y los derechos humanos consignados en la Constitución colombiana y los tratados internacionales ratificados por el Estado. El movimiento provida y profamilia espera que cumpla sus compromisos.
El presidente electo se ha pronunciado con claridad contra la ideología de género. «No acepto que a nuestros niños se les quiera condicionar, se les contamine con ideología de género para tratar de cambiar su visión sobre la sexualidad, incluso, de sexo», declaró durante la campaña. Asimismo, su programa excluye la legalización de la marihuana, a la que considera «puerta de entrada a otras drogas».
La dimensión religiosa estuvo presente en su primera intervención como presidente electo. «Con una gratitud infinita a Dios, comparezco ante ustedes para dar la noticia más importante: el pueblo colombiano me ha confiado para ser su próximo presidente», afirmó desde la Ventana del Mundo en Barranquilla. El discurso culminó con una invocación: «Que viva Cristo Rey».
«Ha triunfado la voluntad de un pueblo»
De la Espriella celebró la victoria en Barranquilla, su bastión electoral y ciudad de residencia, donde miles de seguidores le recibieron con bengalas, fuegos artificiales y banderas tricolores. En un discurso con tono conciliador, prometió gobernar para todos los colombianos, incluidos quienes no le votaron. «Terminan las consignas, terminan las divisiones, terminan los enfrentamientos políticos y comienza la hora suprema del servicio a la patria», proclamó.
El presidente electo señaló que no había triunfado una candidatura, sino «la voluntad de un pueblo que decidió recuperar su camino». También garantizó a Cepeda su derecho a ejercer la oposición, que por ley le otorga un escaño en el Senado. Le acompaña como fórmula vicepresidencial el economista José Manuel Restrepo.
Fundador de la firma De La Espriella Lawyers Enterprise y líder del movimiento Defensores de la Patria, De la Espriella irrumpió en la política colombiana hace apenas once meses, logrando arrebatar al uribismo el liderazgo de la derecha. Su candidatura fue ratificada por el Consejo Nacional Electoral el pasado 17 de junio.
Petro cuestiona los resultados y Cepeda impugnará 33.000 mesas
La reacción de la narco izquierda de ambos lados del Atlántico es la esperada. El presidente saliente, Gustavo Petro, no ha aceptado los resultados del preconteo y ha afirmado que «no se puede proclamar ninguno presidente» hasta que los jueces electorales se pronuncien. Cepeda, por su parte, reconoció el carácter informativo del preconteo, pero anunció la impugnación de 33.000 de las 122.000 mesas habilitadas en todo el país.
Tras el preconteo, que tiene carácter informativo, se abre el escrutinio oficial: el proceso de verificación y conteo legal de los votos a cargo de los jurados de votación y las comisiones escrutadoras. Este procedimiento puede prolongarse al menos dos días hábiles.
Cepeda llamó a la serenidad y se distanció de quienes habían amenazado con reacciones violentas si el resultado le era adverso. «Nuestra invitación, serena, reflexiva y racional, es al diálogo y a buscar un acuerdo nacional que nos permita resolver los grandes problemas estructurales e históricos de la sociedad colombiana», declaró. Agradeció a sus más de doce millones de votantes, que suponen casi la mitad del electorado.
Colombia se suma a la «primavera de derecha» hispanoamericana
La victoria de De la Espriella sitúa a Colombia en la tendencia que ya se ha manifestado en Argentina, Chile, Bolivia y Ecuador, un giro interpretado como castigo electoral a los gobiernos ultraizquierdistas de la región por su incapacidad para responder a los problemas de pobreza, seguridad y violencia.
Desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, felicitó a De la Espriella y anunció futuras colaboraciones en materia económica y migratoria. Donald Trump celebró el resultado calificando al vencedor como «un grande». El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reivindicó a Colombia como ejemplo de cómo los votantes latinoamericanos rechazan «las políticas izquierdistas fallidas». Los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa; Argentina, Javier Milei; y Chile, José Antonio Kast, también felicitaron al presidente electo.
De la Espriella asumirá la presidencia el próximo 7 de agosto para un mandato de cuatro años (2026-2030). La Iglesia católica en Colombia no se ha pronunciado oficialmente sobre los resultados, aunque en vísperas de la jornada había pedido respeto por los resultados y unidad entre los colombianos.
Fuente: https://www.infocatolica.com
